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El informe de la OSCE sobre delitos de odio invisibiliza a las personas sin hogar.

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Miércoles, 16 Noviembre, 2016

El Observatorio Hatento lamenta que la OSCE ignore en su informe los datos sobre delitos de odio por aporofobia que el Gobierno de España ha remitido a la OSCE

HATEnto

Cada 16 de noviembre, coincidiendo con el Día Internacional de la Tolerancia, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) da a conocer el número de delitos de odio cometidos en los 57 países miembro, a partir de los datos facilitados por cada Estado y la sociedad civil. En su informe anual 2015 la OSCE invisibiliza los datos sobre delitos de odio por aporofobia cometidos en España a pesar que el Gobierno de España recoge estos datos desde 2013 y remite esta información a la OSCE. 

La OSCE, junto a la Agencia para los Derechos Fundamentales (FRA), es uno de los organismos internacionales de referencia en relación a la generación del conocimiento sobre los delitos de odio y el desarrollo de herramientas necesarias para abordar este fenómeno que según los datos publicados está aumentando. Por esto, desde el Observatorio Hatento consideramos imprescindible y urgente el registro y la motorización de los delitos de odio por aporofobia por la OSCE

Las personas sin hogar reciben insultos, vejaciones y agresiones físicas de diversa índole e intensidad. Estos delitos son actos de violencia, hostilidad e intimidación dirigidos hacia personas seleccionadas por el hecho de vivir en la calle, en una grave situación de pobreza, exclusión social y por su especial situación de vulnerabilidad. Tal y como ha señalado Leilani Farha, Relatora Especial de Naciones Unidas sobre vivienda adecuada como elemento integrante del derecho a un nivel de vida adecuado y sobre el derecho de no discriminación, las personas sin hogar “están sujetas a una intimidación, discriminación y acoso constantes; se les deniega acceso a lugares para satisfacer sus necesidades básicas; se les acorrala, se les obliga a salir de las ciudades y se les reubica en lugares remotos donde nadie quiere vivir; y son objeto de formas extremas de violencia”.

En una investigación realizada en 2015, el Observatorio Hatento estimó que un 47% de las personas sin hogar en España han sido víctimas de, al menos, un incidente o delito de odio por aporofobia. De estas personas que han sufrido delitos de odio, en un 81% de los casos habrían sido víctimas de delitos de odio en más de una ocasión. Para Observatorio Hatento, “es fundamental no olvidar que el derecho a la vivienda se relaciona directamente con la calidad de vida, la seguridad y la salud de las personas, de forma que interacciona con los demás derechos fundamentales. Una sociedad democrática no puede permitirse abandonar más allá de los márgenes a parte de su ciudadanía.”